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martes, 31 de mayo de 2011

Frases célebres de 'Viktor Frankl'

  • Si no está en tus manos cambiar una situación que te produce dolor, siempre podrás escoger la actitud con la que afrontes ese sufrimiento.
  • El hombre que no ha pasado por circunstancias adversas, realmente no se conoce bien.
  • Cuando no podemos cambiar la situación a la que nos enfrentamos, el reto consiste en cambiarnos a nosotros mismos.
  • La vida exige a todo individuo una contribución y depende del individuo descubrir en qué consiste.
  • La muerte como final de tiempo que se vive sólo puede causar pavor a quien no sabe llenar el tiempo que le es dado a vivir.
  • El hombre se autorrealiza en la misma medida en que se compromete al cumplimiento del sentido de su vida.
  • La mejor forma de conseguir la realización personal es dedicarse a metas desinteresadas.

sábado, 28 de mayo de 2011

Diez pasos para resolver conflictos personales

A menudo, ante situaciones difíciles, nos escondemos, pensando que de este modo, pasará la tormenta. A veces así ocurre. Pero cuando se trata de relaciones personales, dejar que la situación se solucione con el tiempo, implica no curar a conciencia la herida, dejando una cicatriz que, en cualquier momento, puede volver a sangrar. Por duro e incómodo que nos pueda parecer en principio, la mejor manera de solucionar un conflicto personal es enfrentándonos al mismo, encarando el problema. Hablando con la otra parte. Sin duda, en muchas ocasiones, el conflicto puede haber sido de tal magnitud, que nos aterrará tan sólo el hecho de pensar que tenemos que resolverlo. En tales ocasiones, pensemos que, a pesar de ello, peor sería dejar la situación como está porque, con el paso del tiempo, seguramente, empeore.
Para ello, sugiero seguir una rutina muy sencilla que nos puede ayudar:
1.- Mantén la calma.
2.- Asume y reconoce el enfado de la otra persona.
3.- Muestra tu malestar respecto a la situación.
4.- No tengas prisa.
5.- No des prisa.
6.- Pregunta qué pasó y qué siente la otra persona.
7.- Deja que la otra persona hable.
8.- Plantea soluciones y deja que la otra persona plantee las suyas.
9.- Muéstrate abierto a llegar a acuerdos.
10.- Alégrate. Tu problema se está resolviendo.

martes, 24 de mayo de 2011

¿La parte humana de la gestión del cambio?

En los libros de management, ciertos autores introducen el concepto de "la parte humana de la gestión del cambio". La parte humana del negocio. Evidentemente, si hay una parte humana es que hay partes no humanas. Si es así, ¿cuáles son? ¿Quizás las partes de la compañía en sí misma? Es decir, las partes humanas y las de la compañía son diferentes, ¿no? 
Aquí radica el problema. Entender que en las empresas hay partes humanas y otros que no lo son, es olvidar el hecho de que las empresas están formadas por personas, personas colaborando para conseguir sus deseos y anhelos ayudando a otros a conseguir los suyos. Aquéllos líderes que obvian este hecho son los que al final se hacen la pregunta: ¿Qué ha fallado?¿Qué hemos hecho mal?

“Sólo hay una forma de conseguir que alguien haga algo. Y es conseguir que la otra persona quiera hacerlo”. Dale Carnegie

Dale Carnegie escribió su clásico “Cómo ganar amigos” en 1936 (hace ya muchos años) y sus ideas y pensamientos están aún de máxima actualidad. El libro nos muestra decenas de ideas sobre cómo crear y afianzar relaciones fuertes haciendo que la gente se sienta verdaderamente bien. En el libro, Dale Carnegie nos muestra cómo preocuparse por los demás y por sus sentimientos.
Pero Dale Carnegie no sólo nos muestra cómo preocuparnos por los demás sólo por el beneficio que damos a los que estamos haciendo felices. Ni siquiera habla de lo moralmente bueno que es preocuparse por los demás. El libro trata sobre cómo dichas tareas, dichos sentimientos, son buenos para la persona que los realiza. Nosotros mismos.

Es por tanto imprescindible que cada acción en la empresa, cada tarea, esté asegurada creando vínculos claros entre operaciones, estrategia y miembros del equipo. Liderazgo en progreso significa trabajar para comprender y comunicar cómo las metas personales de los miembros de un equipo están relacionadas con las metas de la organización y, por tanto, trata de crear los vínculos que hagan que los miembros del equipo actúen. Hacer que quieran actuar, no que deban actuar. Hay que conseguir que los miembros del equipo encuentren significado a su trabajo.
Como dijo Viktor Frankl: “El significado de algo aparece cuando confrontamos lo que hacemos con lo que es importante para nosotros”.
Añadiremos que, aunque una compañía crezca, no significa que progrese. Y el verdadero reto está en progresar. El reto para los Agentes de Progreso está en crear una cultura de trabajo en la que los empleados estén implicados en encontrar cuál es verdaderamente el siguiente paso.

miércoles, 4 de mayo de 2011

La Hora Lombardi

Vince Lombardi, uno de los mejores entrenadores de los Estados Unidos, fue un profesional muy exigente y comprometido con la excelencia. Tanto, que quien no llegaba puntual al entrenamiento, simplemente no entrenaba ese día. Por ello, entre los deportistas a su cargo se denominó “Hora Lombardi” al hecho de llegar unos 15 minutos antes de la hora acordada.


La confianza es contagiosa, la falta de ella también.

Tú no ganas a veces, tú no haces las cosas bien a veces, tú lo debes de hacer bien siempre, todo el tiempo.
Podemos lograr muchas más cosas siempre y cuando no creamos que lograrlas es imposible.



Es fácil tener confianza en ti mismo y disciplina cuando eres un triunfador, cuando eres el número uno. Lo que necesitas es tener confianza y disciplina cuando todavía no eres 
un ganador.


La perfección es imposible de alcanzar, pero sólo los que buscan la perfección son quienes logran alcanzar la excelencia.


Cada pequeño detalle que conocemos de nosotros mismos exige un esfuerzo correspondiente por mejorar.


Una vez que aprendes a rendirte, eso se convierte en un hábito


Si no importa quien gana o pierde en el juego, ¿entonces por qué llevan la cuenta en el marcador?


Ganar no es todo; es lo único.



La medida de lo que somos es lo que hacemos con lo que tenemos.
No importa si te derriban, lo que importa es si te levantas.
El que se esfuerza solo un poco, recibirá sólo un poco.



Los ganadores nunca abandonan y los perdedores nunca ganan.


Los líderes no nacen, se hacen. Están hechos por el esfuerzo duro, que es el precio que todos nosotros debemos pagar para alcanzar cualquier meta que valga la pena


Cuanto más trabajas, más difícil es rendirse.


lunes, 8 de noviembre de 2010

Conviértete en Agente de Progreso

La gente a la que deseamos inspirar acción, debe creer que nuestras ideas, productos, servicios o iniciativas les ayudarán a ir hacia delante. Debe existir plena confianza en nosotros antes de que podamos incluso esperar que los demás elijan modificar sus vidas en incluirnos en ellas.
Debemos ser vistos como catalizador del Progreso de los demás, ser Agentes en su Progreso. Debemos ser Agentes de Progreso.
Los Agentes de Progreso practican la filosofía de “Vive y ayuda a Progresar”. Nos esforzamos en ser capaces de afrontar retos y situaciones en las que de manera proactiva, trabajamos creando progresos positivos para todos los involucrados, incluidos nosotros mismos. Continua y consistentemente decimos y hacemos las cosas que creemos van a ayudar a nuestras compañías, así como a nuestros clientes y compañeros a crecer, avanzar, ser mejores y progresar en la vida y en los negocios.
Los Agentes de Progreso comprenden que la confianza es la base para toda relación positiva a largo plazo, incluyendo la que tenemos con nosotros mismos. Los Agentes de Progreso sabemos que la confianza es la promesa de progresar, pero no la garantía de Progreso. La confianza es frágil, pero continuamente la reforzamos haciendo progresar a los demás y a nosotros mismos.
Los Agentes de Progreso aprenden de sus clientes, empleados, compañeros e incluso amigos descubriendo sus parámetros o metas para progresar. Cuanto más nos metamos en su piel y sus cabezas, más comprenderemos lo que progresar significa para ellos. Seremos entonces capaces de relacionarnos de forma que mostremos cómo nuestras ideas, iniciativas, productos o servicios son beneficiosos y valiosos para ellos.

Sé Progreso.

jueves, 4 de noviembre de 2010

Razones Crean Movimiento

Analicemos la palabra Motivación. Podríamos descomponerla en:
Motivo: es una fuerza interna que mueve a una persona a actuar de determinada forma. Propósito, intención, razón.
Acción: es simplemente hacer algo.
Podríamos definir Motivación como una fuerza interna que nos mueve a actuar. Y para actuar, hacen falta motivos, razones. 

Como dijo Shakespeare: “Razones fuertes crean acciones fuertes”.

A menudo y, de manera equivocada, nos fijamos una meta sin dar la menor importancia y atención a las razones que hay detrás. Sin embargo, debemos recordar que lo que nos motiva no es la meta en sí, sino las razones en nuestro subconsciente que hay detrás de esa meta, aquellas que nos impulsan a la acción. Mientras nos damos cuenta de que nuestras razones internas inspiran nuestras acciones externas nos empezamos a dar cuenta que nuestros verdaderos enemigos los tenemos en nuestro interior: Dudas, Ansiedad, Miedo, Impaciencia, Estrés, etc.
Unas razones bien establecidas nos ayudan a sentir la presión interna necesaria para centrarnos y focalizar.
Debemos profundizar en las raíces de nuestras razones y recordarnos a nosotros mismos los beneficios, las razones que hay detrás de las acciones que nos están empujando hacia delante.
Del mismo modo haremos con aquellos a los que queremos hacer reaccionar. Siendo capaces de compartir con clientes, compañeros o empleados cómo serán ellos capaces de entrar en acción con nuestra ayuda, es la mejor herramienta y la clave para ganar y conseguir que ellos ganen. Tengamos en cuenta que siempre hay movimiento, aunque no siempre es hacia delante. Y, aunque cada día tenemos la oportunidad de movernos, nuestras razones deben ser lo suficientemente fuertes como para que el movimiento sea en la dirección deseada.

Recordando a Nietzsche: ”Aquél que tiene un por qué para vivir, puede soportar cualquier cómo”. 


Sé progreso.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Colaborando para progresar



Cada uno de nosotros tiene metas personales. La empresa en la que trabajamos tiene metas. Por lo tanto, la mejor manera de progresar en nuestras metas es colaborar con nuestra empresa. Trabajamos allí porque creemos que cumpliendo con nuestras metas de equipo, nos acercamos a nuestras metas personales. De otro modo, ¿qué hacemos trabajando allí? Es cierto que, a veces, la relación es tal que el empleado hace su trabajo porque necesita el dinero y no cree que pueda obtener nada mejor en otro sitio. Pero, aunque así fuese, en cada nivel, cada uno trabaja para progresar.
Las empresas son tan fuertes como lo sean las metas de los miembros de su equipo y éstos creen que el progreso de la empresa les ayuda a progresar hacia esas metas.
La gente sin metas son empleados frustrados y malos profesionales. Los adolescentes, en muchos casos, no son los mejores empleados. No porque sean perezosos, o no tengan ética, sino porque generalmente no tienen razones fuertes vinculadas con lo que hacen. Pero todo cambia cuando ese adolescente tiene una meta clara, como por ejemplo, comprarse una motocicleta.
Para que un equipo progrese, sus miembros deben creer que están personalmente progresando. Deben creer que mientras intentan conseguir las metas del equipo, van haciendo su camino hacia sus propias metas. Si las metas de la empresa no están alineadas con las de los miembros de sus equipos, ambas están condenadas a fracasar.
Los responsables de equipos deben alegrase cuando alguno de sus subordinados se cambia de casa o de coche, porque en ese momento esa persona tiene razones poderosas para actuar de manera contundente.
Cuando nuestra compañía tiene nuevos productos o servicios, mucha gente piensa que es algo nuevo que hay que aprender. ¿No sería peor si la empresa no tuviera ideas? Deberíamos estar orgullosos cuando nos presentan nuevas iniciativas o productos, pues la empresa está teniendo ideas que la ayudarán a progresar y, por tanto a nosotros.
La empresa nos ayuda a progresar y nosotros a ella.

Sé Progreso.