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domingo, 15 de enero de 2012

El Progreso y la teoría de juegos: dos clases de esquimales

Progresar es avanzar en la dirección y sentido deseados. Progresar es ayudar a que los otros progresen.
En ese sentido, la teoría de juegos y, más concretamente, cuando trata la aditividad no nula, refleja bien a las claras el concepto de Progreso.
Nos podemos fijar en dos clases de tribus esquimales para comprender cómo la cooperación, la suma no nula, nos ayuda a Progresar.
Por una parte, tenemos a la tribu de los nunamiut: viven en el interior, cazan caribús, organización social familiar con lazos de sangre.
Por otra parte, los tareumiut: viven en la costa, cazan ballenas y tienen una organización social compleja, suprafamiliar y organizados en aldeas.
¿En qué se manifiestan estas diferencias aparentemente irrelevantes para demostrar la aplicación de los juegos de suma no nula? Pues en algo tan trivial como el propio acto de la caza. El simple hecho de cazar ballenas obliga a los tareumiut a organizarse en embarcaciones balleneras, con armadores que reclutan a su tripulación entre las aldeas cercanas. Matar una ballena requiere la participación de diferentes embarcaciones, coordinadas tanto en las fases de preparativos, como en la propia caza y el posterior reparto de la comida. Incluso llegaban a organizar algo parecido a pólizas de seguros, útiles en caso de que una tripulación atravesase una mala racha en la pesca y así poder disponer de comida para ellos y sus familiares.
Mucho antes de la aparición de la teoría económica y del término "diversificación del riesgo", las culturas ancestrales ya canalizaban el miedo a arriesgarse siguiendo la lógica de la cooperación.
¿Qué hace que el paso de los siglos haya vuelto tal lógica en algo en desuso?
La cooperación, la suma no nula, es la base del progreso desde el inicio de los tiempos. ¿Lo hemos olvidado? Progresemos ayudando a los demás a progresar. Colaboremos. Sumemos. Creemos.

Sé Progreso.

miércoles, 11 de enero de 2012

Detén la dilación

Dilación: retardar o detener una cosa por algún tiempo.
En psicología, la dilación se refiere al acto de la sustitución de acciones de alta prioridad por otras de menor prioridad, y por lo tanto postergar las tareas importantes para un momento posterior. Demora, aplazamiento, moratoria, retraso, tardanza, pueden ser sinónimos más habituales.
La dilación puede resultar en estrés o sentimiento de culpa, así como en desaprobación social por no cumplir con las responsabilidades o compromisos. Estos sentimientos combinados pueden promover más dilación. Y así, podemos entrar en un círculo vicioso.
Mucha gente ve en la dilación la causa de su estrés, fracaso y frustración, hasta tal punto que puede acabar temiendo la llegada de cada nuevo día. La dilación, tratada como una enfermedad, va a generar en nosotros más frustración y desánimo. No, no debe ser así. La dilación es un síntoma. Un síntoma de debe ser tratado desde la causa que lo genera. Debemos apoyarnos en nuestro propio poder interior y atacar tal causa. Pero, ¿por qué retrasamos las tareas? No importa lo entrenados que estemos, la experiencia que tengamos o el compromiso que digamos que tenemos si, al final, la dilación nos impide seguir.Este es el ABC de por qué lo aplazamos.A. No estamos comprometidos al 100%. En realidad, cuando estamos comprometidos con algo, de verdad, actuamos y lo realizamos. La falta de compromiso hace que retrasemos las cosas.

B.Tenemos miedo al fracaso. Ralph Waldo Emerson lo sabía: "Haz aquéllo a lo que temas y la muerte del miedo está garantizada." La acción ayuda a eliminar miedos y dudas.

C. No sabemos lo suficiente para hacer la tarea. Si no sabemos cómo hacer algo, debemos aprender o averiguar cómo. Hay mil maneras (libros, programas, compañeros de trabajo, internet) de encontrar información fiable sobre los pasos a seguir. Pero no pares.

¿Cómo? No es tarea fácil y como todo en Progreso, requiere persistencia. Debemos querer. Debemos estar comprometidos con nuestro propio progreso. 
Con pequeñas acciones diarias que nos motiven a seguir hacia delante. Empezando así, con gestos, intenciones. Empujando. Con determinación hacia lo que realmente queremos, motivados para empezar, seguir adelante y, más importante, terminar lo que empecemos, pensando en obtener las recompensas que deseamos.Con palabras que nos ayuden a transformar nuestra vida, optimismo, independientemente de dónde estemos en la actualidad.Sé Progreso.

martes, 27 de diciembre de 2011

No sabes exactamente por que, pero brillan.

Hoy hemos estado en Crevillente. Se inauguraba una planta de fabricacion de briquetas. Algo asi como material combustible alternativo procedente de la reutilizacion de cascara de almendra. Lo que se conoce como biomasa, ni mas ni menos. Mi empresa se ha encargado de la integracion del sistema de control completo de la planta.
Alli estaban, como no, la cupula politica autonomica, provincial y local. No ha faltado ni uno. Televisiones, prensa. Todos.
Me ha llamado la atencion, sin embargo, quien lideraba el proyecto. La Cooperativa San Francisco de Asis, sin entrar en profundidades que desconozco, es un claro ejemplo de lo que yo llamo Brillo Mate. Gente con entusiasmo, ganas, teson, perseverancia. Gente que progresa. No es gente que, a primera vista, cause asombro por su brillantez. No es gente que impresione, ni por sus formas, ni por su carisma, ni por su talante embriagador. Son de ese tipo de gente que no sabes por que, pero brillan. Es gente que, simplemente, quiere progresar, quiere avanzar, gente que trabaja. Me resulta altamente satisfactorio el ejemplo que podemos ver en ellos. Sus ganas de, simplemente, hacer cosas, son, sencillamente, impresionantes. No me queda mas que felicitarles. Mi mas sincera enhorabuena por ser como son.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

¿Gestionas tu tiempo?

El tiempo es el gran ecualizador. Cada día, a cada uno de nosotros se nos da exactamente la misma cantidad, 24 horas, 1440 minutos. Nadie recibe más. Ni tampoco menos. Además, una vez lo has recibido, no lo puedes parar, ralentizar, acelerar ni guardar. Él sigue su curso, sin parar.

¿Gestionas efectivamente tu tiempo?¿Cuál es la forma adecuada de hacerlo?
Grandes preguntas, con respuestas varias y absolutamente subjetivas muchas de ellas, en tanto en cuanto el valor de los resultados también lo es. Lo que quizás es una buena inversión de tiempo para mí, quizás sea una estúpida pérdida para tí. Y viceversa. Sin embargo, a pesar de ello, de sus restricciones insalvables, cada uno de nosotros, cada día, invertimos parte de nuestro valioso tiempo en actividades que, en absoluto, nos acercan a ninguna de nuestras metas. Tiempo que, en definitiva, no es otra cosa que tiempo perdido. Tiempo que, sin duda, no nos ayuda a progresar. Es por ello que, cada día, debemos recordarnos insistentemente, los beneficios de los objetivos que nos hayamos marcado.


“Sólo vives una vez, pero si lo haces bien, una vez es suficiente.” – Mae West 

Acostumbramos a quejarnos de la falta de tiempo que nos impide realizar determinadas tareas. ¿Falta de tiempo? El tiempo está ahí, horas y horas, montones de ellas. El problema radica en la forma en que lo usamos y en qué decidimos invertirlo en cada momento. 

Si gestionamos nuestro tiempo de manera más efectiva, minimizaremos nuestro estrés, mejoraremos nuestra calidad de vida y tendremos tiempo para progresar. Por desgracia, la gestión del tiempo es una de esas habilidades en la vida que nadie nos acostumbra a enseñar. La gestión del tiempo no es más que autogestión, valorando el tiempo.

Sé Progreso.

sábado, 1 de octubre de 2011

¿De verdad no tienes tiempo para un café conmigo?

¿Estás seguro? Seguro que conoces la historia, pero por si te sirve de recordatorio.

“Un profesor delante de su clase de filosofía, sin decir palabra, cogió un bote grande de vidrio y procedió a llenarlo de pelotas de golf. Después preguntó a los estudiantes si el bote estaba lleno.
Los estudiantes estuvieron de acuerdo en decir que sí. Así el profesor cogió una caja llena de canicas y la vació dentro del bote de vidrio. Las canicas rellenaron los espacios vacíos entre las pelotas de golf. El profesor volvió a preguntar a los estudiantes si el bote estaba lleno y ellos volvieron a decir que sí.
Después el profesor cogió una caja de arena y la vació dentro del bote. Por supuesto que la arena llenó todos los espacios vacíos y el profesor preguntó de nuevo si el bote estaba lleno. En esta ocasión los estudiantes respondieron con un sí unánime. El profesor rápidamente añadió dos tazas de café al contenido del bote y efectivamente llenó todos los espacios vacíos entre la arena. Los estudiantes reían en esta ocasión.
Cuando dejaron de reír el profesor dijo: Quiero que se den cuenta de que este bote representa la vida.
Las pelotas de golf son las cosas importantes como la familia, los hijos, la salud, los
, el amor, cosas que te apasionan, son cosas que aunque perdiéramos todo lo demás y nada más nos quedaran estas, nuestras vidas aún estarían plenas.
Las canicas son las otras cosas que nos importan, como el trabajo, la casa, el coche,….la arena es todo lo demás, las pequeñas cosas. Si ponemos la arena y las canicas en el bote lo primero no habrá espacio para las pelotas de golf.
Lo mismo ocurre con nuestra vida, si utilizamos todo nuestro tiempo y nuestra energía en las cosas pequeñas, nunca tendremos espacio para las cosas realmente importantes. Presta atención en las cosas que son cruciales para tu felicidad: juega con tus hijos, date tiempo para ir al médico, sal con tu pareja a cenar, practica tu afición favorita.
Ocupa tu tiempo en las cosas que realmente importan, establece tus prioridades el resto nada más es arena”

Uno de los estudiantes levantó la mano y preguntó que representaba el café.
El profesor sonrió y dijo: “Qué bien que me hagas esta pregunta. Nada más es para demostraros que no importa cuan ocupada pueda parecer tu vida, siempre hay sitio para un par de tazas de café con un amigo”

jueves, 8 de septiembre de 2011

Frases célebres de "Leo Buscaglia"

Sólo tu puedes ser el juez final en la determinación de lo que es correcto para ti.


Creamos el tiempo y después nos convertimos en sus esclavos.


A mi no me preocupa la muerte porque estoy demasiado ocupado viviendo.


Estamos todos tan juntos y, si embargo, todos estamos muriendo de soledad.


Aprenda a doblarse, es mejor que quebrarse.


El amor siempre crea, nunca destruye.


Sólo tu puedes ser el juez final en la determinación de lo que es correcto para ti.

lunes, 13 de junio de 2011

Métete, el agua está buena.

    
 Mi familia y yo tenemos una casa en un pueblecito del interior de Castellón. Es un pequeño pueblo de unos 150 habitantes muy cerca de la provincia de Teruel, con bosques de pinos y río. Sí, Castellón y río en una misma frase y no negativa.
     Pues bien, una tarde de otoño, decidimos, como muchos fines de semana, bajar a pasear por el río. Lo solemos hacer a menudo, porque así los niños juegan y, sobre todo, se cansan, cosa muy interesante para preparar la noche. Llegamos al río y mi hijo mayor, que, como muchos niños, aguanta el agua fría mejor que las ballenas, sin pensarlo, decidió bañarse. Cuando nos dimos cuenta ya era tarde. Sus hermanos, al verle, le intentaron seguir, pero, ante la baja temperatura del agua, sólo uno se atrevió, mientras que la niña, no pasó de la orilla. Sus hermanos la animaban: “Métete, el agua está buena”. En un principio no quería, pero le costaba resistirse y quedarse en la orilla. Sus hermanos insistían: “Métete, el agua está buena”. Poco a poco, se fue metiendo, entre juegos y risas. En menos de cinco minutos, los tres estaban con el agua hasta el cuello. El problema, a partir de ahí, fue nuestro para sacarlos. No había forma de convencerles de que nos teníamos que ir porque estaba anocheciendo.
     Os cuento esto con la única intención de animaros a entrar en acción. Como mucha cosas en la vida, cualquier reto que os planteéis puede dar miedo en un principio, pero os aseguro que el reto de progresar merece la pena. Os animo a que os metáis, el agua está buena.
El Reto de Progresar es simplemente eso, un reto, un reto para progresar, un reto para trabajar y ganar en este complicado  mundo, lleno de cambios constantes pero maravilloso a la vez. Consiste no sólo en hacer que las cosas progresen, sino en ser uno mismo el progreso en sí.
Debemos, junto con nuestras ideas, productos y servicios, posicionarnos como Progreso en la mente de nuestros interlocutores. Y también en la nuestra.
Nuestro progreso personal está íntimamente relacionado con ayudar a los demás a progresar.  Aprender no consiste simplemente en saber. Aprender implica, o debería implicar, actuar, acción.
Para ello debemos, primero, aceptar el reto. Progresar depende de nosotros mismos. Al fin y al cabo, progresar es una elección, mientras que el cambio es algo inevitable.